miércoles, 28 de enero de 2015

Canto a la vida

¿Cómo morir, cuando todo en ti se resiste a ello? Tu corazón palpita, tus ojos brillan y tu sangre canta a la vida.

Una fuerza homicida no podrá contigo;
El agua no entrará en tus pulmones y
las balas no penetrarán en tus carnes,
porque hay algo más fuerte que todo eso.

Porque cuando hay algo por lo que luchar, nada es imposible; la rendición no existe y el último aliento nunca es el definitivo. Tus extremidades se vuelven ágiles y tus defensas no flaquean. Porque cuando hay algo por lo que vivir, uno no puede morir.

mLo

Caprichoso juego

Su respiracion se agita, sus piernas se paran de ese ritmo frenético y su mente se envuelve en una nube de confusión. ¿Realmente queria escapar o rendirse en ese caprichoso juego? Su cálido y tierno aliento al igual que su propio corazón dicen una cosa, pero su mente fria y afilada acuchilla su terrible deseo, haciéndolo trizas. Este se  deshace en pequeños cachitos a la vez que sus brazos de su cuello, que caen flácidos a los lados. Mira otra vez a la profundidad misma de su alma y no puede evitar reconocerse en su mirada, demasiado familiar y acogedora. Es alli donde encuentra su paz. ¿Estaría pensando él lo mismo? No puede evitar que una sonrisa asome en medio de aquello. ¿Realmente cambiarían las cosas algún dia? Sus brazos la cogen y cierra los ojos intentando grabar ese momento  en la eternidad. Ese caprichoso juego tendria su final y entonces el sol iluminaría hasta los rincones más oscuros de su perdido e inocente corazón.

mLo

lunes, 19 de enero de 2015

El camino

¿Nunca has sentido miedo por el futuro? ¿Por el camino que creas y recorres? ¿Por lo que te dicen que conseguirás?
Mas miedo tampoco es; son nervios por no poder dar la talla, por  no poder conseguir aquello a lo que estás destinado, a lo que se espera de ti. 

Una vez un ángel blanco y resplandesciente apareció en un sueño y con sus palabras te marcó para siempre. Ahora ese terror por no dar la talla y decepcionarle te asfixia en ese camino cada vez más blanco y claro.  

Mas ¿Existen las profecías, el destino y las visiones? Porque éstas ya han hablado.
Ahora las cartas lo han dicho, han avisado; cada vez está más cerca.

mLo


sábado, 10 de enero de 2015

Baile infinito

Baile infinito

El amor y el odio siempre de la mano, formando esa extraña pareja que baila esa ancestral danza que parece no tener fin. El tempo de la música se acelera, sus manos se cogen con más vigor y se miran con más fiereza . Los bailarines aceleran su danza a ese ritmo rápido, violento y caótico; no se ven sus pasos, ni sus vueltas, ni sus giros.
Los bailarines se van apartando de la pista, dejando solos a la extraña pareja; la alegría y el júbilo, la tristeza y la depresión, la rebeldía y la sumisión. Todos miran con terror esa antigüa batalla que ninguno podrá ganar. De repente en medio de esa guerra, sus sudorosas manos resbalan en un violento giro y se sueltan de ese abrazo inmortal, alejándose el uno del otro. La música se para violentamente a la vez que ese infinito baile. Los dos bailarines se miran en un inmenso silencio con sus manos en el aire, sin saber que hacer, sin poder tocarse y ni siquiera rozarse. El amor con lágrimas en los ojos avanza hacia el odio que aunque le traspasa con su gélida mirada, no puede apagar su cálido candor. Los bailarines se miran asustados y apremiantes,  pero ninguno hace nada. Solo rompe el tenso silencio el tañido de las campanas que rompen y marcan su propio tempo. El amor sigue avanzando, sin  hacer caso al hielo o al frio que sus inalterables andares derriten. Alza su  mano anhelando su mitad y el odio la estrecha con fuerza en sus brazos con lágrimas en los ojos, en ese ancestral abrazo como si nada hubiera sucedido jamás. Suena la música y sus notas trepan y flotan entre las parejas que siguen con ese baile que parece no acabar nunca, como si nada existiera y no hubiera ningún mañana. La extraña pareja no baila, solo se balancea, con miedo a perderse y a separarse en ese inmeso mar, en ese infinito baile.

mLo

Los corazones de las bestias

Somos bestias, monstruos, egoístas, previsibles y sobretodo, humanos. Pensamos en nosotros, no en otros. Podemos actuar sin pensar, pero con el corazón. Porque nunca una mente fría y un cálido corazón han ido de la mano. El amor nos debilita como nos hace fuertes,  pero siempre nos marca como suyos y nunca nos dejará escapar. La rabia y el odio en cambio nos corroen  y nos hacen fuertes, sí, pero nos abandonan,  y perdidos no somos nada.

mLo